miércoles, 8 de junio de 2011

The Final Conflict (1981) - Graham Baker

Después de un inicio excelente, cuando se ve (sin ningún dialogo) como desentierran las "Dagas de Megido" (las que se deben usar para matar al hijo del diablo), como son llevadas a una casa de empeño, subastadas y terminan en un monasterio Italiano, donde son repartidas a 7 monjes (quienes más adelante intentaran matar a Damien con ellas); puedes pensar que te encuentras frente a la mejor entrega de la saga; sin embargo, apenas empieza la historia la película pierde todo este encanto inicial.

Esta vez Damien, ya convertido en el CEO de Thorne Industries es nombrado embajador de los EE.UU. en Inglaterra y jefe del comité para la juventud de las Naciones Unidas. De ahí en adelante se desarrolla la misma historia de siempre, alguien (esta vez son los siete monjes de la secuencia inicial) quiere matar a Damien, y cada vez que están a punto de lograrlo muere en un "accidente". El único elemento nuevo es que nace Cristo, convenientemente en Londres, y Damien desata otra matanza como la de Herodes. Nada novedoso y más bien poca definición: no se sabe exactamente cual es el rol de cada personaje, ni cual es su verdadera filiación; nuevamente nos encontramos frente a muchas imágenes y una historia inconexa sin mucho sentido. Muchas cosas quedan en el aire como:
- Cual es el rol final del espantoso crucifijo que tiene Damien en su casa; nadie se pregunto que es eso?
- Por un lado mandan llamar sicarios para que maten a los niños que podrían ser el hijo de Dios; pero por otro nos muestran una serie de muertes accidentales de Bebes; total, decidan si son accidentes causados por las fuerzas demoniacas, o por la acción de algún sicario?
- Como juntas a tantos jóvenes y niños en las montañas para hablarles de la llegada de satán sin despertar ninguna sospecha?

Y así puede seguir la lista de incoherencias, que poco a poco van destruyendo lo poco que queda de la historia. El final, sin ánimos de revelar nada, es uno de los peores y más cursis que uno puede encontrar.

Por el lado de las actuaciones la única decente es la que hace Don Gordon como el asistente de Damien, Harvey Dean; todas las demás, incluyendo, y en especial, la de Sam Neill como Damien, no pasan de ser de actuaciones amateur bien hechas.

Puntaje: 3/10